La oración
“La oración es un ejercicio de pasión; no de indiferencia” — R.C. Sproul.
Oración de hoy miércoles 2 de abril del 2025

Oración de la mañana
Buen día mi Señor y mi Dios, estoy en tu presencia y quiero alabarte por todo lo bueno que haces en mi vida, por todas las bendiciones que me has regalado cada día. Adorado seas en esta mañana, Bendito Dios, porque me acompañas todos los días dándome fuerza y valentía para asumir mi vida. Gracias, Señor,m porque me has creado con libertad para determinar mi propia existencia, haciéndome cargo de mí mismo, meditando mis opciones buscando ser feliz. Aparte de mi camino las presiones externas, que me atan a las personas, afectos y cosas que me esclavizan y no me dejan ser una persona auténtica. Derrama la gracia de tu Espíritu Santo sobre mí, para vivir este día en la libertad de tus hijos. Amén, Amén y Amén.
DP. Héctor Joaquín Ayala Hurtado

Yo no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado.
Señor, hoy vengo a la oración a pedirte lo mismo que el Apóstol Felipe: “Muéstranos al Padre y nos basta”. Y es que la palabra “Padre” no caía nunca de tu boca. El Padre alimenta los pájaros del cielo y viste los lirios del campo; el Padre manda la lluvia y el sol; el Padre tiene contados hasta los cabellos de nuestra cabeza. Hoy te pido que me hagas comprender lo maravilloso que es ese Padre al que tantas veces te dirigías.
Palabra del Papa
“La obediencia a la voluntad de Dios. Este es el camino de la santidad, del cristiano, es decir, que se realice el plan de Dios, que la salvación se cumpla […] ¿Yo rezo para que el Señor me dé las ganas de hacer su voluntad, o busco compromisos porque tengo miedo de la voluntad de Dios? Rezar para conocer la voluntad de Dios sobre mí y sobre mi vida, sobre la decisión que debo tomar ahora… muchas cosas. Sobre la forma de gestionar las cosas… La oración para querer hacer la voluntad de Dios. Y cuando conozco la voluntad de Dios, también necesito la oración, para cumplir esa voluntad, que no es la mía, es la suya. Y no es fácil.” (Cf Homilía de S.S. Francisco, 27 de enero de 2015, en Santa Marta).
Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio).
Propósito: Levantarme pronto para refrescar la memoria de lo que el Padre me ama.
Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor Jesús, te doy gracias, a boca llena, porque Tú me has revelado el verdadero rostro de Dios. Me habían dicho que era un Señor Poderoso, Justo, Sabio, pero has tenido que venir Tú a decirnos que Dios es, ante todo, un Padre maravilloso. Y está tan cercano a nosotros que hasta le podemos llamar “Abbá-Papá”. Gracias por esta revelación tan fantástica.
DP. Julio César Cabrera Ocaña

El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió
San Francisco de Paula, Ermitaño y Fundador
Señor Jesús, gracias por regalarme este momento tan valioso en que puedo estar contigo. Una vez más me vuelves a encontrar. Quiero poner mis intereses solamente en escucharte; quiero apartar mi corazón de las preocupaciones del mundo, para colocarlo en tus manos. Jesús, llévame de la mano en esta oración. Lléname con la abundancia de los dones y frutos de tu Santo Espíritu.
Te ruego, Señor, me concedas un corazón humilde para poder acoger con sencillez tu Palabra, interiorizarla con humildad, vivirla con fidelidad y transmitirla con grandeza de espíritu a todos mis hermanos.
Señor, ayúdame a confiar en Ti sin límites.
Virgen María, Tú que experimentaste siempre la presencia de tu Hijo y cumpliste la Voluntad de Dios sin dudar, enséñame a obrar con humildad y sencillez de corazón.
Señor, ¿Qué quieres hoy de mí?