VICARIA DE ESPIRITUALIDAD

TALLER DE PASCUA PARA LOS NIÑOS

Abril 2019

Los niños portan una
Buena Nueva:

“Hay pan para todos”.

TALLER DE PASCUA PARA NIÑOS.

Los niños portan una Buena Nueva: “Hay pan para todos”.
INTRODUCCIÓN PARA LOS AGENTES DE PASTORAL INFANTIL.
EL ESPÍRITU EN LA VIDA DE LOS NIÑOS

La espiritualidad está inserta en nuestra humanidad, es más, nuestra espiritualidad es nuestra
humanidad. Por ello, sus expresiones de humanidad están llenas de rostros, de cuerpos, de
abrazos, de luchas sufrientes y de esfuerzos tenaces por vivir y extender la vida. Así, la
espiritualidad es cotidiana, tangible, de a pie, viaja por la vida incesantemente, es la fuerza
que dinamiza nuestro existir.
Con este taller nos acercamos al fascinante mundo de la espiritualidad de los niños, queremos
escuchar la particular confección de sus pensamientos, la objetividad de sus miradas sobre
los hechos de vida, sus ocurrencias limpias y generosas y, sobre todo, su sensibilidad honesta
ante el sufrimiento y las necesidades de otros. Nuestros niños y niñas nos enseñan con sus
actos que son voceros del Espíritu Divino que habita sus corazones.
Una espiritualidad con rostro y corazón infantiles es urgente en Colombia. La innegable
realidad del maltrato infantil nos avergüenza y nos convoca a resolver el problema. Nuestras
comunidades tienen el reto impostergable de cuidar, educar, acompañar y proyectar en el
futuro a sus niños. Dentro del amplio campo de las políticas educativas para los niños
tenemos un espacio quienes nos dedicamos a la pastoral infantil. Es una interacción necesaria
de compromiso ético, que no debe tener diferencias de ninguna índole y sí abrir caminos de
concertación, que faciliten el respeto y la promoción infantil en las comunidades vulnerables
presentes en todo el territorio nacional.
La base de inspiración que nos anima y abordamos en detalle en este taller es el relato de la
Multiplicación de los panes y de los peces en la Comunidad del Evangelio de Juan (Jn 6,1-
15). En efecto, en el relato la Compasión Misericordia brota de las manos de un niño, creando
canales de solidaridad entre los pobres, que Jesús extiende como pilares de una nueva familia,
dando solidez a su movimiento discipular y misionero. Deseamos que esta encarnación de la
Misericordia por la que nos queremos comprometer de cara a la nueva etapa del Plan Pastoral
Samaritano, tenga como una de sus fuentes de alimentación, la espiritualidad propia de
nuestros niños y niñas.
El taller acude a la hondura espiritual de nuestros niños. Su espiritualidad es una riqueza
enorme para nuestra Iglesia y para la sociedad de este tiempo. Entrar en este mundo requiere
una actitud de respeto profundo, pisar descalzos este territorio en cuanto es promesa de vida
y garantía de una sociedad saludable y humana en el futuro inmediato. La Ciudad de la
Misericordia tiene entre sus manos esta misión y no podemos ser inferiores a este
compromiso evangélico y profético en la hora histórica que vivimos.
Este propósito es una faceta vital de nuestra misión evangelizadora en la ciudad. Requiere
una participación amplia y constante de todos los animadores y animadoras de la diócesis.
Con gusto depositamos en manos de nuestros catequistas, de los acompañantes de los

Semilleros Vocacionales, de los animadores de la Infancia Misionera y de las diversas
experiencias de pastoral infantil que hay en la diócesis esta iniciativa, que confirma la sed de
espiritualidad que tenemos todos de profundizar nuestra identidad samaritana. En este
sentido, hagamos de nuestros niños y niñas, sujetos esperanzados de la Buena Nueva de la
Misericordia.

DESARROLLO DEL TALLER.
1. Dinámica rompe-hielo.
Materiales: pelota pequeña.
Formar un círculo con los participantes del taller para jugar “Tingo-tingo-tango”. Cuando el
que dirige la dinámica dice “tango”, quien se quede con la pelota dirá su nombre y qué le
gusta hacer.
2. Oración de inicio.
A Ti, Jesús de Nazaret, que te hiciste niño como nosotros, dirigimos hoy nuestro
pensamiento y nuestra plegaria, deseosos de identificarnos contigo y tu Evangelio de Amor

en esta etapa de nuestra niñez.

Como Tú, queremos colmar nuestros corazones de Misericordia, compadeciéndonos ante el
sufrimiento de tantos hombres y mujeres en nuestro país; solidarizándonos con tantos niños y
niñas que sufren a causa de injusticias, hambres y malos tratos; educándonos para rechazar, y no
crecer acostumbrados, a las muchas violencias que destruyen nuestras culturas, arrasan

nuestras tierras, contaminan el aire y dan muerte a nuestros ríos.

Anhelamos ser tus discípulos misioneros, para anunciar la Alegría del Evangelio en la
Ciudad de la Misericordia; despertar y alimentar la esperanza en un futuro más justo y más
humano; ser protagonistas del perdón y la reconciliación entre los colombianos; ofrecer la
energía de nuestras nacientes vidas, para hacernos instrumentos de tu paz, bajo la guía de tu

Santo Espíritu. Amén

3. Lectura interactiva del pasaje evangélico, Juan 6, 1-15.
a. Poner en el tablero o en una cartelera un trozo del pasaje bíblico a tratar: La
multiplicación de los panes. A partir de allí, con lo que tengan de conocimiento al
respecto los niños, y valiéndose de su imaginación, tener un primer acercamiento al
texto en una reconstrucción previa a la lectura del mismo.
Sugerimos se use alguna de estas frases para introducir a los niños en la dinámica de
construir el pasaje, sin haberlo leído:
– “¿Dónde podríamos comprar pan para dar de comer a todos éstos?” Jn 6, 5.

– “Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero, ¿qué es
esto para tanta gente?” Jn 6, 9.

b. Luego de escuchar la intervención de los niños sobre lo que saben del pasaje, y cómo
tratan de construirlo, se pasará a la lectura del texto bíblico. (La Palabra puede ser
proclamada por el agente que dirige el taller o un buen lector que se encuentre entre
los pequeños asistentes).
c. Hecha la lectura se les preguntará a los niños:
 ¿Qué sucede en este pasaje?…………………… Jesús multiplica cinco panes y dos
peces para dar de comer a una gran multitud.
 ¿Dónde sucede la multiplicación de los panes?………. En una montaña, fuera de la
Ciudad.
 ¿Qué personajes encontramos?…………… Jesús, los discípulos –especialmente
Felipe y Andrés, quienes intervienen en esta ocasión–, la gran multitud y UN
MUCHACHO.

Con las respuestas se hará especial énfasis en:
 La compasión que siente Jesús hacia la multitud hambrienta.
 La iniciativa de Jesús para realizar este signo, pues en esta ocasión, a diferencia de
otros milagros que él realiza, no es una petición la que lo mueve a actuar, sino su
profunda compasión y consiguiente solidaridad para con estos “hambrientos”.
 Reconocer que sin el niño, sin sus cinco panes y sus dos peces, Jesús no hubiera
podido alimentar a la multitud.

4. Actividad.
Materiales: Cartulina, papel craft o periódico, marcadores, revistas y periódicos, tijeras,
colbón, figuras de panes y de peces para colorear (se encuentran en el apéndice del
subsidio), colores.
a. En un cartel se dibujará un gran mapamundi.

b. Se le pedirá a los niños que busquen en las revistas y periódicos, las diferentes formas
de hambre que hay en el mundo: pobreza, desigualdad, odio, tristeza, violencia, etc.,
para que las recorten.

c. Los niños llenaran el mapamundi, a modo de collage, con las imágenes que
encontraron.

d. Se le repartirá a cada niño cinco panes y dos peces para colorear. Decorarán los
dibujos, y escribirán en ellos sus dones y talentos, aquello que puede acabar con las
formas de hambre que encontraron en los periódicos: la alegría, la generosidad, la
responsabilidad, el amor, etc.

e. Los niños tomarán sus cinco panes y dos peces y cubrirán las figuras puestas
anteriormente en el mapamundi.

5. Reflexión y conexión con la Pascua.
Teniendo la actividad manual a la mano y recordando el pasaje evangélico se pasará a un
momento de reflexión con los niños, teniendo en cuenta los siguientes puntos:
 El contexto donde todo ocurre: La multiplicación de los panes: Jesús acude a la
montaña, en la periferia de la Ciudad, ambiente de hambre y necesidad, y siente
compasión de la multitud hambrienta. Jesús sale al encuentro de quien necesita su
reconocimiento, su palabra y su pan.
Hoy, ellos, cada uno de los niños que se encuentra realizando el taller, han hecho lo
mismo que Jesús. Buscaron el hambre del mundo y sintieron compasión de ello.
 Un niño como ellos porta el alimento que sacia a la multitud hambrienta: Como
el muchacho del evangelio, sin el cual Jesús no hubiera podido saciar el hambre de
aquellas personas de la periferia, ellos pusieron al servicio de los demás sus “cinco
panes y sus dos peces”, como solución a lo que descubrieron como hambre del mundo
actual. Con este acto solidario se han convertido en PEQUEÑOS DISCÍPULOS DE
LA MISERICORDIA, una vocación que nos permitirá desde ahora reconocer el
hambre del lugar donde habitamos: mi familia, mi colegio, mis amigos del barrio, etc.
 La multitud hambrienta se hace familia en la escucha de la palabra y en el
compartir del pan: Esa multitud es la gran familia humana de Jesús. Nosotros
también hacemos parte de esta familia: Él nos da a conocer su palabra, como hoy al
compartir el pasaje bíblico; conoce el hambre que cada uno tiene y quiere aliviarla
con su gran amor.

LA PASCUA, QUE ES EL PASO DE JESÚS POR NUESTRA VIDA, LA
PODEMOS RECONOCER EN EL SIGNO QUE ÉL REALIZA PARA QUE YA
NO TENGAMOS HAMBRE. ADEMÁS, LA PASCUA TAMBIÉN ES
RESUCITAR A UNA VIDA NUEVA, Y HOY, CON NUESTRO ACTO DE
PONER AL SERVICIO DE LOS DEMÁS NUESTROS PANES Y PECES,
HEMOS RESUCITADO A UNA NUEVA VIDA: SER PEQUEÑOS
DISCÍPULOS DE LA MISERICORDIA.
6. Oración final.
La canción “Un niño se te acercó”, puede servir como oración de cierre para el taller.
Un niño se te acercó aquella tarde,
sus cinco panes te dió
para ayudarte.
//Los dos HICIMOS1
que ya
no hubiera hambre.//
La tierra, el aire y el sol
son tu regalo.
y mil estrellas de luz

sembró tu mano.
//El hombre pone su amor
y su trabajo.//
También yo quiero poner
sobre tu mesa,
mis cinco panes que son
una promesa:
//de darte todo mi amor y mi pobreza.//

1 Se puede cambiar esta parte de la canción y
ponerla en primera persona, para que de este
modo, los niños reconozcan que sus actos como

Pequeños discípulos de la Misericordia, harán que
la gente ya no tenga hambre.

7. Compartir.
Se organiza un pequeño refrigerio para concluir el taller. Sería muy conveniente si se puede
compartir pan con los niños, para recordar todo el sentido trabajado con la “multiplicación
de los panes.”.

TALLER DE PASCUA PARA NIÑOS.

Los niños portan una Buena Nueva: “Hay pan para todos”.

Vicaría de Espiritualidad y Cultura.

APÉNDICE.

TEXTO BÍBLICO.
La Multiplicación de los panes.
Juan 6, 1-13
1 Después de esto, Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades.
2 Lo seguía una gran multitud, al ver los signos que hacía curando a los enfermos.
3 Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos.
4 Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos.
5 Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a él y dijo a Felipe: «¿Dónde
compraremos pan para darles de comer?».
6 Él decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer.
7 Felipe le respondió: «Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer
un pedazo de pan».
8 Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo:
9 «Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para
tanta gente?».
10 Jesús le respondió: «Háganlos sentar». Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron
y eran uno cinco mil hombres.
11 Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo
hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron.
12 Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: «Recojan los pedazos que
sobran, para que no se pierda nada».
13 Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes
de cebada.
14 Al ver el signo que Jesús acababa de hacer, la gente decía: «Este es, verdaderamente, el
Profeta que debe venir al mundo».
15 Jesús, sabiendo que querían apoderarse de él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la
montaña.

X