Dando inicio a esta entrevista tomamos las palabras del Señor Obispo Francisco Antonio Nieto Sua en su saludo pascual: “Recogemos los frutos de lo sembrado durante estos años de historia apostólica de nuestra Iglesia diocesana. La siembra comenzó bajo la luz del Espíritu Divino, cuando inspiró en el corazón de la Iglesia Madre de Bogotá la ruta samaritana de la Misericordia que hasta hoy hemos seguido. Es el momento de agradecer y de valorar a fondo los procesos que hemos sostenido en el esclarecimiento de nuestro horizonte pastoral. Ante todo, hemos de dar gracias por el mismo tiempo que hemos tenido para llevar a cabo las muchas acciones que se han realizado. Gracias al tiempo empleado, podemos decir con el Papa Francisco: “Se trata de privilegiar las acciones que generan dinamismos nuevos en la sociedad e involucran a otras personas y grupos que los desarrollarán, hasta que fructifiquen en importantes acontecimientos históricos. Nada de ansiedad, pero sí convicciones claras y tenacidad” (Evangelii Gaudium, 223).”

P.C: Señor Obispo, teniendo en cuenta que Usted venía de la Diócesis de San José del Guaviare ¿Cuando recibió la Diócesis de Engativá con las diferentes realidades humanas y sociales; de este sector de la ciudad capital… cuál  fue su impresión inicial?

Sr.O.F.A: Primero diría que le doy gracias a Dios que mi formación se realizó en Bogotá, para mí la ciudad no era una realidad desconocida, los 30 primeros años de mi ministerio fueron en esta ciudad formadora de los sacerdotes en el Seminario Mayor de la Arquidiócesis, párroco, vicaria episcopal, obispo auxiliar. Ir al Guaviare fue también una gracia de Dios pero allá fue mucho más sorpresa porque realmente no estaba dentro de mis planes ser misionero después de las 60 años, realmente fue una experiencia fabulosa recibí el testimonio importante, grandioso y maravilloso de algunas religiosas misioneras del Divino Espíritu, las Lauritas particularmente que misioneras tan  grandes de la Madre Laura en el acompañamiento de los indígenas. Por eso, venir a Bogotá tengo que agradecerle a Dios profundamente pues no lo esperaba, yo estaba allí muy contento, soñaba que mi episcopado iba a terminar allá, al ser nombrado a los 60, 15 años en un  solo sitio era poco; el plan de Dios solo él lo conoce por eso llegar  a la Diócesis de Engativá aunque no había sido párroco en este sector si tenía contactos, había muchos sacerdotes y diáconos que habían sido mis alumnos  y por supuesto un conocimiento de la ciudad aunque el tiempo y la velocidad con que se desarrolla lo pone a uno ante una novedad impresionante, pero el Plan Pastoral y sabiendo que había sido una continuidad cuando el nombramiento, 20 días antes de asumir el cargo me dedique a estudiar,  lo que me permitió en mi homilía de posesión hacer un planteamiento de  todo lo que significaba la evangelización en la ciudad “el paso de Jesús por la ciudad” tomando esa realidad la sorpresa grande era que Dios me confiara tanto, es la quinta Diócesis en número más 2´000.000 habitantes eso me hizo repensar mucho encontrarme rápidamente con los sacerdotes. En los 3 primeros meses, visite todas las parroquias, en 8 meses ya había visitado todas las casas de religiosos y religiosas, me reuní varias veces con los señores diáconos y a finales del 2015 y durante el 2016 me sentía bien y soñando especialmente con la implementación del Plan Pastoral y en unión con los señores vicarios, darle continuidad al equipo que tenía monseñor Gutiérrez y poco a poco renovando, buscando la participación de otros, sintiendo la gran responsabilidad de la evangelización de una ciudad que crece más la diversidad de estratos de Suba, Cota y Engativá todo esto facilita la reflexión y al mismo tiempo nos compromete muchos más a los ministros, se nombró al Padre Alberto Camargo Cortez como Vicario de Espiritualidad y Cultura dándole una dimensión mayor a esta parte en la Diócesis de Engativá, por eso venir del Guaviare acá fue ofrecerle al Señor dejar algo que afectivamente ya estaba significando algo en mi vida y venir a un lugar donde Dios me colocaba. Yo siempre he dicho:¨El Mejor sitio es donde Dios lo tiene a uno¨       

 

 

P.C: ¿Cómo ve Usted el llamado del Papa Francisco, una Iglesia en salida con pastores con olor a oveja?

Sr.O.F.A: Yo haría una alusión a la Iglesia universal, creo que es un empujón no porque no lo hayamos hecho nunca, realmente hay muchos sacerdotes, obispos absolutamente entregados en una acción misionera y por eso creo que las palabras del Santo Padre son más que un empujón, son un ánimo, una felicitación a muchos de los obispos que hacen esa labor de salir, de compartir con sus comunidades, de estar con ellos, de preocuparse por las necesidades precisamente. Iglesia en salida es una realidad que se ha cumplido con algunos momentos de crisis pero que  se ha cumplido a través de toda la historia de la iglesia; a los Apóstoles los empezaron a perseguir en Jerusalén subieron a Galilea y los persiguieron  y se fueron al mundo del dios desconocido, estar en salida es su identidad,  cuando la iglesia se queda demasiado tiempo en un sector el Papa lo ha dicho gráficamente “se enferma” estar en salida es su identidad su misionalidad, cada paso de las evangelizaciones nosotros las conocemos, en San Pablo vemos una iglesia absolutamente desbordante en salida, la iglesia inmediatamente después también evangelizando  los esclavos, los pueblos nórdicos, oriente extremo, evangelizando América, siempre ha sido iglesia en salida. Lo que pasa es que tenemos el peligro de quedarnos en un momento determinado muy contentos y nos vamos disminuyendo cuando empiezan a crecer bienes e incluso obras… ¡Las obras no son garantía de que estamos haciendo la evangelización, la garantía es el Espíritu misionero… “vayan y hagan discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.”!, pero hacer discípulos no simplemente a contemplar la gente, discípulos del Señor y el discípulo del Señor tiene un compromiso de ir inmediatamente en salida.

P.C: Algunos presbíteros y diáconos de la Diócesis en convenio con la Universidad Sergio Arboleda tomaron el diplomado ADMINISTRACIÓN Y GERENCIA SOCIAL DE LOS RECURSOS PARA LA IGLESIA CATOLICA… ¿En qué otros diplomados ha pensado?

Sr.O.F.A: La formación permanente en los agentes pastorales ministros de la iglesia, es una obligación en cualquier profesión las personas tienen que ponerse al día permanentemente médicos, ingenieros, administradores, periodistas etc. Si quieren ser buenos deben actualizarse, la tecnología y la ciencia han evolucionado en especial los medios de comunicación van a un ritmo acelerado, creo que después de haber hecho un equilibrio y haberles dado la importancia frente a lo que significa un mundo globalizado desde la perspectiva económica y la necesidad de conocer algunas cosas, tenemos la obligación de ser transparentes, de dar ejemplo en un mundo maquiavélico, corrupto que maneja mal los recursos, tenemos la obligación de llevarles precisamente el ejemplo de la transparencia en el manejo de los recursos y mucho más si nos los da el pueblo de Dios para el bien de la Iglesia. Superado esto, no porque realmente hubiera corrupción o un problema grave en la Iglesia, pero si en la administración en el cuidado de los bienes, los sacerdotes están muy agradecidos ahora después de unos cuantos meses  por esta formación recibida. Ahora estamos proyectando con la misma universidad Sergio Arboleda precisamente algo alrededor de las tecnologías, de informática y medios de comunicación social estamos buscando que los sacerdotes y todos nosotros nos pongamos al día y sepamos manejar la tecnología, las redes sociales que nos sirvamos de ellas, para eso adelante metiéndole el hombro a la emisora virtual que de alguna forma es un punta de lanza pero que realmente en la medida en que los presbíteros y diáconos quieran participar pues estamos haciendo bien, ahi tenemos un campo experimental, tenemos la colaboración de los practicantes estudiantes de último año de Comunicación Social de la Universidad Minuto de Dios, tenemos algo ya adelantado. Lo que si queda claro, es que la formación en redes sociales y comunicación es necesaria, que lo haremos en el segundo semestre de este año, después de la celebración del aniversario de  los 15 años de nuestra Diócesis.

P.C: ¿Dada las diversas circunstancias sociales; sector rural, urbano, humedales, sectores de la ciudad en permanente crecimiento habitacional y poblacional, empresarial, crisis familiar, pobreza, violencia, drogadicción etc., hoy, después de un caminar de 15 años, cómo está proyectada la Diócesis a futuro desde el Plan Pastoral Samaritano?

Sr.O.F.A: La evolución de la ciudad es sin duda grande y sorpresiva no tenemos una claridad hacia dónde va , ahí está un campo para hacer diplomados para actuar con propiedad y criterio, por ejemplo, el desafío de los planteamientos de las autoridades del Distrito con respecto al humedal van der Hammen, y todo lo que significaría el desarrollo de ese sector de la ciudad haciendo una nueva ciudad con los aspectos que plantea el alcalde,  hay muchos contradictores por todo lo que pueda significar la depredación de la naturaleza, pero así mismo una ciudad que necesita extenderse evolucionar y podría combinar un respeto profundo de la naturaleza es uno de los elementos interesantes sería un desafío terrible donde se haga eso vamos a tener nosotros 1´500.000 de personas más en cuatro años, ni las capacidades económicas y lo digo con respeto de mis hermanos, ni la preparación como sacerdotes, diáconos religiosos la  tenemos para asumir una tarea grande que nos lleguen 4 millones de habitantes es que nos llega una ciudad como Medellín a vivir a Bogotá realmente ¿qué hacemos? el desafío es muy grande; lo plateo permanentemente con mis vicarios episcopales en las visitas pastorales con nuestros laicos suplicado ideas y suplicando qué hacemos. En este tiempo, me estoy reuniendo con empresarios de la calle 80 para  mirar un poco, ellos sueñan como asistencia,                 como presencia ayuda de la Iglesia en la zona industrial que es muy grande. Ahora ya viene el Centro de Eventos Arena Bogotá, que va a tener aproximadamente 30.000 personas semanales pasando por este lugar, eso es más que una parroquia, lo he planteado e insistido desde que llegue a la Diócesis de Engativá como un quehacer de los diáconos por estar más cerca del mundo laboral, que nos ayuden a repensar esta realidad industrial, las grandes superficies, las antiguas plazas de mercado, son los diáconos con sus profesiones y trabajar en empresas a los que llamo a ayudarnos a nosotros los presbíteros mucho más orientando el quehacer de la iglesia en estos desafíos, la ciudad donde quedan las  parroquias en diferentes sectores está creciendo muchísimo, cuantas calles y barrios renovados, tumbando casas, haciendo edificios de apartamentos, conjuntos cerrados, el desafío es terrible; pero ¡nos ponemos en las manos de Dios… pensamos y trabajamos!. Ese es el plan, pienso que ha sido un acierto el que asumamos esos desafíos como reflexión por eso estamos hablando de sistematizar el Plan Pastoral, es decir recoger de lo sembrado y proyectar hacia lo que Dios nos pide con esperanza profunda de que vamos a responder a los desafíos que la ciudad nos coloca y…!que Dios nos coloca en el plan de Dios tenemos que verlo como algo providencial para que nos movamos!.   

 

 

 

P.C: En el ámbito social en la Diócesis se crearon los proyectos de promoción educativa para hombres y mujeres alumnos de bajos recursos. ¿Cuáles son las luces y sombras de este proyecto?

Sr.O.F.A: Cuando comenzamos a reflexionar en el servicio a las personas y a la sociedad, y con el deseo que los sacerdotes habían manifestado permanentemente de desarrollar y  tener un programa bandera que nos identificara y comprometiera a todos de perspectiva social, se plantearon muchos a veces contradictorios, enriquecedores se planteó la preocupación lógica que nosotros presbíteros estamos envejeciendo y no tenemos familia ¿a dónde vamos a parar? por eso se pensó una casa para sacerdotes retirados, otros se planteaban en la línea de los muchachos hacia una de las problemáticas más serias, la drogadicción ¿Qué hacemos con nuestros muchachos drogadictos?, otros plantearon una realidad que los jóvenes no pueden cumplir con su estudio y trabajo; la reflexión se multiplico alrededor de muchas cosas, hice una propuesta por una experiencia que había tenido como obispo auxiliar en el sur de Bogotá, en un programa que allí llamábamos “Becamos” se ayudó a más de 200 niñas para estudiar, eso es como se dice “una gota en el mar de necesidades”, pero es también una tranquilidad de saber que se ayudó a 200 personas con la participación de  diferentes entidades, porque  la iglesia no tiene los recursos para tal fin, simplemente es pensar que son 200 tecnólogos, técnicos o profesionales que han salido de este programa por la acción de la iglesia que aun continua en la zona del Espíritu Santo y en algunas otros sectores del sur. En la Diócesis de Engativá, lo asumimos las mismas personas lo bautizaron “A Pulso” comenzó con niñas inicialmente; el programa consiste en hacer convenios con diferentes universidades los hemos hecho con: La Minuto de Dios,  Monserrate, Sergio Arboleda,  Agustiniana, las instituciones se comprometen a darnos un descuento significativo llevando a estas personas de la necesidad urgente y las ganas de estudiar que quieren realmente dar respuesta a las necesidades del país, hoy tenemos 46 niñas, en este segundo semestre del 2018 se da inicio al programa con 10 jóvenes tenemos 25 solicitudes¸ hemos constatado especialmente en universidades estatales que porque no tienen para el transporte se frustra una persona por las circunstancias de pobreza real hacen que abandonen, con los presbíteros estamos en el plan de ayudar con $100.000, este dinero llega a través de la generosidad de los fieles la comunicación cristiana de bienes dedica el 80% de esa colecta a este tipo de programas y el 20% se le da a la Conferencia Episcopal para grandes desastres o problemáticas nacionales o internacionales. Esto se hace porque estamos convencidos del valor y la dignidad de la persona humana, las niñas comentan que su vida ha cambiado, es una gran alegría decirle a nuestra ciudad, a las familias de nuestra parroquias, las ofrendas de Ustedes las recibimos para bien de ustedes, para bien de los más necesitados, el compromiso social es también identidad evangélica: ¡¡Si nosotros con el Evangelio no ayudamos a las personas, estamos saliéndonos de los parámetros que el Señor nos mandó y por lo tanto la buena noticia de Jesús no repercute si no estamos de verdad  ayudando a las personas a entender su grandeza e identidad.!!

P.C: Usted viaja constantemente a otras Diócesis en otros países ¿Del que hacer pastoral que ha tenido la oportunidad conocer… ¿Qué le gustaría traer e implementar en los diferentes ámbitos de la Diócesis de Engativá?

Sr.O.F.A: Me preocupo por conocer otras realidades, escuchar otras ideas lo renueva a uno, cada diócesis tiene su identidad y ya hemos encontrado en nuestro plan con sus dos énfasis compasión y misericordia,  aquí hemos encontrado elementos valiosos y comprometedores  lo digo con orgullo, de Estados Unidos me han pedido el plan pastoral, les llama mucho la atención  esto de la ciudad de la misericordia, traducido en conceptos y tareas particulares  programas transversales que apoyaran todos los sacerdotes y los laicos en la línea vocacional porque si no hay esperanza de nuevos diáconos, presbíteros esto sería abdicar en nuestro trabajo, porque tenemos esperanza hay que renovar y reencontrar y lo estamos haciendo, tanto con las mujeres María José Chavarro, con un grupo de mujeres universitarias,  uno de los nuevos movimientos eclesiales realizan un trabajo hermoso, la perspectiva nuestra con los semilleros vocacionales, hay ciudades en donde especialmente le apuntan a los universitarios para las nuevas vocaciones, personas un poco más maduras, aquí no vamos a descuidar este tema, el Padre German Barbosa esta haciendo un trabajo muy interesante en esa línea; pero estamos empeñados es en formar esa conciencia vocacional en todos los aspectos de la vida diocesana, por ejemplo asociaciones de laicos comprometidos en la oración y las acciones concretas buscando el bien especialmente de los presbíteros, ante la crisis y nuestro pecado, porque no lo podemos esconder, también los sacerdotes hemos pecado, vienen estas asociaciones para acoger y ayudar en todos los aspectos.   

P.C: En su visita a Colombia su santidad nos invitó a:

Ir a lo esencial. No quiere decir «romper con todo» lo que no se acomoda a nosotros, porque tampoco Jesús vino «a abolir la ley, sino a llevarla a su plenitud» (Mt 5,17); es más bien ir a lo profundo, a lo que cuenta y tiene valor para la vida.”

Renovarse. Como Jesús «zarandeaba» a los doctores de la ley para que salieran de su rigidez, ahora también la Iglesia es «zarandeada» por el Espíritu para que deje sus comodidades y apegos. La renovación no nos debe dar miedo. La Iglesia está siempre en renovación -Ecclesia semper reformanda-”

Involucrarse, aunque para algunos eso parezca ensuciarse, mancharse. Como David o los suyos que entraron en el Templo porque tenían hambre y los discípulos de Jesús entraron en el sembrado y comieron las espigas, también hoy a nosotros se nos pide crecer en arrojo, en un coraje evangélico que brota de saber que son muchos los que tienen hambre, hambre de Dios, hambre de dignidad, porque han sido despojados. Y, como cristianos, ayudar a que se sacien de Dios; no impedirles o prohibirles ese encuentro. No podemos ser cristianos que alcen continuamente el estandarte de «prohibido el paso», ni considerar que esta parcela es mía, adueñándome de algo que no es absolutamente mío. La Iglesia no es nuestra, es de Dios; Él es el dueño del templo y del sembrado; todos tienen cabida, todos son invitados a encontrar aquí y entre nosotros su alimento. Nosotros somos simples «servidores» (cf. Col 1,23) y no podemos ser quienes impidamos ese encuentro.” (Homilía del Papa Francisco en la Eucaristía en el  Aeropuerto Olaya Herrera, de Medellín sábado, 9 de septiembre de 2017)

Estamos de aniversario número 15 edad de ímpetu, fuerza, brío, fogosidad, vigor de querer conquistar el mundo. Monseñor Francisco Antonio ¿Qué llamado haría a todos los que hacemos parte de esta diócesis joven en los diferentes ámbitos y contextos a: Ir a lo esencial, Renovarse e Involucrarse?

Sr.O.F.A: Fundamentalmente, la idea es el encuentro el que valora a las personas, es el encuentro el que da las posibilidades de entenderme en construcción común, es el encuentro el que me da la posibilidad de tener la capacidad de perdonar, soñar, valorar todo lo que Dios hace en las otras personas y lo que yo puedo hacer por ellas. “Ir a lo esencial, Renovarse e Involucrarse”. Estas palabras del Papa nos ayudan a entender este encuentro que parte de nosotros mismos cuando queremos ir a lo esencial tenemos que encontrarlo dentro de nosotros mismos pero saber que ahí no está toda la respuesta, que los hermanos en la riqueza que Dios les ha dado en las posibilidades que ellos tienen, voy a encontrar también lo esencial no es otra cosa sino la identidad del ser humano que con la encarnación del  Hijo de Dios se elevó de una forma tal  que nosotros todos tenemos que comprendernos llamados y maravillados ante el don de la dignidad humana. El que Dios haya escogido una quinceañera para engendrarse, para estar presente para la humanidad,  ella nos tiene que llevar a renovar aquello que a veces se hace como bandera pero que en la iglesia paso a paso se ha dado en la historia… ¡¡el respeto, la delicadeza, el cariño, el trato de protagonismo que tiene la mujer!! Y lo tiene en la iglesia en este momento, no es sino que vayamos a nuestras parroquias, está presente en todos los ámbitos, grupos apostólicos, desde la iglesia primitiva y a través del tiempo lo que más a manifestado la acción del Espíritu es precisamente como ese involucrarse en las pequeñas comunidades, es donde surgen unos compromisos absolutamente desafiantes, santificadores de grandes santos,  de grandes personajes que le cambian el rostro al mundo porque descubrieron en las pequeñas comunidades la grandeza de la acción que pueden realizar en fidelidad al Espíritu. Tenemos muchas cosas valiosas todos debemos involucrarnos el obispo, los presbíteros, diáconos, religiosos y laicos… ¡todos debemos estar abiertos a la novedad permanente del Espíritu!, no podemos quedarnos  en esquemas fijos casi acerados de donde no podemos salir, a veces damos esa impresión, pero no, el Espíritu lo renueva y purifica todo.      

Señor Jesucristo te damos gracias por la Diócesis de Engativá por estos 15 años de caminar inicialmente con Monseñor Héctor Luis Gutiérrez Pabón y ahora con el señor Obispo Francisco Antonio Nieto Sua. Los ponemos en tus benditas manos al igual que todos sus ministros ordenados, religiosos y feligreses.

 

Señor Jesús te pedimos derrames tú Espíritu así como el día de pentecostés para poder salir de nuestras comodidades y apegos, para poder ir a lo esencial, a lo que cuenta y tiene valor para la vida.

Señor ayúdanos a entender que la renovación no nos debe dar miedo y como Iglesia estar siempre en constante renovación. ¡Que no le temamos al futuro! ¡Que nos atrevamos a soñar en grande!,

Señor Dios que no nos quedemos en pequeñeces, que siempre volemos alto y soñemos. Que le digamos fuera al miedo de adhesión al Plan Pastoral Samaritano y que favorezcamos la comunión en la Diócesis de Engativá y así seguir caminando como hijos tuyos amado Padre en la construcción de la ciudad de la misericordia, más humana y más fraterna.

Que tomemos como ejemplo a tu Santa Madre María que supo Involucrarse, que podamos entender que somos simples servidores, que la Iglesia no es nuestra, que todos tenemos cabida, todos somos invitados a encontrar el alimento que santifica y salva. Tú que vives y reinas, con el Padre, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

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