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Óbolo de San Pedro

Papa Francisco

El próximo domingo 3 de julio se realizará la tradicional campaña del Óbolo de San Pedro, una colecta anual de la Iglesia católica para reunir ofrendas que el papa Francisco destina a la ayuda de personas en dificultad. En años anteriores ha sido entregada a refugiados en países como Siria e Irak y a afectados por desastres naturales como un terremoto en Guatemala, un tifón en Filipinas e inundaciones en Argentina.

¿Qué es el Óbolo de San Pedro?

El óbolo de san Pedro, para explicación de nuestros feligreses en las diferentes parroquias de la Diócesis, es una colecta que encuentra sus raíces desde el comienzo de la vida cristiana. Las primeras comunidades empezaron a ayudar a otras en dificultades, de acuerdo a sus propias necesidades.
La intención es ayudar al sucesor de Pedro para que él pueda ayudar al pueblo de Dios que se encuentra en dificultad. Es como la caricia del Papa para los que nunca recibieron una y la necesitan para darse cuenta de que Dios los quiere.

¿Cómo ofrendar?

Una manera práctica es recolectar en la parroquia a la que los feligreses habitualmente van a misa. Esta colecta se hará en todas las iglesias el próximo domingo 3 de julio. Quizás algunos feligreses quieran hacerlo directamente en la Curia diocesana o en el caso más directo, llevarla ofrenda directamente a la Nunciatura Apostólica.

Esta colecta no solamente la realizan los católicos, sino que se ha conocido de mucha gente que tiene confianza en el Papa, que cree en él, que sabe que lo que se entrega va para todos. Son personas de buena voluntad que quieren ayudar a sus hermanos en dificultad y confían en el papa para que él pueda entregar ese apoyo a las personas del mundo.
Todos los años hemos encontrado en nuestro país una gran generosidad por parte de nuestros feligreses. Esto resulta ser muy significativo en el sentido en que la gente, aunque sea pobre, es muy generosa. A Jesús no le interesa el monto que se da, sino el deseo de ayudar.

En Colombia, así como en el mundo, hay muchos niños que mueren de hambre, muchas mujeres desplazadas, infinidad de personas en dificultan, quienes necesitan esperanza, y “la luz de Cristo y de la Iglesia quiere llegar a los lugares más escondidos”, por lo que se invita a ayudar para que “esta luz sea más eficaz”, manifestó el Nuncio apostólico Ettore Balestrero.

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