Mi Pedacito de Cielo

Un campesino cansado de la rutina del campo y de tanto trabajo duro, decidió vender su finca. Como sabía que su vecino era un destacado poeta, se decidió a pedirle el favor de que le hiciera el aviso de venta. El poeta accedió gustosamente y empezó a elaborarlo.

El cartel decía:
“Vendo un pedacito de cielo, adornado con bellas flores y verdes árboles, hermosos prados y un cristalino río con el agua más pura que jamás hayan visto”

El poeta tuvo que marcharse por un tiempo, pero a su regreso decidió visitar a sus nuevos vecinos, pensando que aquél hombre del aviso de venta ya se había mudado. Cuál fue su sorpresa al encontrarse otra vez con el campesino trabajando en sus campos.

El poeta le preguntó:
—¡Amigo! ¿No se iba de la finca?
El campesino con una sonrisa le respondió:
—No mi querido vecino, después de leer el aviso que usted me hizo, comprendí que tenía el lugar más maravilloso de la tierra y que por ahora no existe otro mejor…

Anónimo
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Tú no necesitas esperar a que venga un poeta para realizar un cartel que diga lo maravillosa que es tu vida ¿o sí?

Si estás cansado de tu faena o de lo que posees en tu vida, no huyas; mejor tomate un descanso, respira, y re-significa…

Y una forma de darle un nuevo sentido, implica hacer un conteo de todas las Bendiciones que hoy tienes: vida, salud, familia, amigos, hogar, trabajo…

Estoy seguro que tu lista será muy larga…

Demos gracias al Señor porque nos permite tener en este momento en nuestro camino todas esas bendiciones que conforman el pedacito de Cielo; aprovechémoslas y gocémoslas cada momento.

Y, una vez que has apreciado suficiente, si te es preciso irte a otro espacio para evolucionar, entonces deja tu labor actual y/o suelta lo que tienes, para dirigirte al nuevo pedacito de Cielo en la Tierra que, con certeza, te estará esperando.

P. Fernando Mayorga Cruz
— Rector Escuela Diocesana —

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