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Francisco: el Papa de la humildad y la misericordia

Desde su elección como sumo pontífice de la Iglesia católica, el Papa Francisco ha procurado que todas las personas del mundo, tanto creyentes como no creyentes, vivan unidas por la misericordia y el amor que Cristo vino a predicar: “que os améis los unos a los otros […] como yo os he amado” (Cf. Jn 13, 34), pero ¿quién es este hombre carismático que habla de humildad y misericordia?

Jorge Mario Bergoglio, de 81 años de edad, nació en el año de 1936 el 17 de diciembre en la ciudad de Buenos Aires (Argentina) proveniente de una familia conformada por Mario Bergoglio (padre) y Regina Sivori (madre), emigrantes piamonteses; su infancia y juventud transcurrieron sin mayor inconveniente. Antes de ingresar a la compañía de Jesús estudió química y se tituló como técnico en esta disciplina, será en el año de 1958 donde pasaría a ser novicio de los jesuitas iniciando el camino para el orden sacerdotal que recibiría el 13 de diciembre de 1969 a manos del señor arzobispo Ramón José Castellano.

Durante sus años de formación en el seminario diocesano de Villa Devoto,  estudiaría humanidades en la cuidad de Chile, estudios  que terminaría,  obteniendo la licenciatura en Filosofía, en su natal Argentina; durante los años de 1964 y 1965 fue profesor de filosofía y psicología en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe, al año siguiente daría clases en el Colegio del Salvador en Buenos Aires. Durante tres años estudio teología en el colegio san José obteniendo el título de licenciado en Teología.

En el año de 1973 emitió la profesión perpetua, mismo año que sería elegido provincial de los jesuitas en Argentina, cargo que desempeñó durante seis años; luego de este cargo realizó muchos oficios dentro de la compañía . En el año de 1992, bajo el pontificado de san Juan Pablo II, sería elegido como obispo titular de Auca y auxiliar de Buenos Aires y será el 20 de mayo donde, por manos del cardenal Antonio Quarracino, recibe su ordenación episcopal eligiendo como lema Miserando atque eligendo, inspirado en el pasaje de la vocación de Mateo.

Tres años después, será el mismo papa san Juan Pablo II quien en el consistorio de 2001 lo crea cardenal, un dato curioso de este día que muestra su arraigo por la humildad y la misericordia es el hecho de pedir a sus fieles que no lo acompañaran a Roma para su creación como cardenal, sino que ese dinero lo dieran para causas benéficas, para los pobres; hasta su elección como vicario de Cristo vivió de forma muy austera, se puede decir casi ascética, siendo una persona muy cercana con quienes acudían a él.

Bajo este corto recorrido de la vida del papa Francisco se puede comprender su personalidad  y su afán de sembrar en los corazones de las personas la misericordia, sencillez y humildad, las cuales son representadas por el nombre que escogió como sumo pontífice; siendo el papa 266 dentro de la sucesión apostólica, Francisco se ha convertido en un referente para la renovación de la fe desde el sentido de un amor incondicional, de respeto y dialogo constante entre las personas que habitamos en, lo que él mismo llama, “la casa común” Laudato Sí.

Desde el año 2013, específicamente el 13 de marzo, el mensaje del Papa Francisco ha sido de una “Iglesia en salida, a la escucha de las inquietudes de la gente y siempre con alegría” para trabajar por las necesidades de los que sufren del desprecio y el alejamiento de una sociedad utilitarista llena de antivalores, sin sentido del bien comunitario. La tarea de la Iglesia moderna ha de estar enfocada en dar a conocer esta nueva propuesta que el sumo pontífice ha declarado en diversas ocasiones; desde la Diócesis de Engativá, especialmente en el Plan de Pastoral, se ha optado por tomar la línea de acción de la samaritaneidad con una mirada de misericordia con los que no están arraigados en Jesucristo palabra de vida o no viven en comunión o solamente son indiferentes, tratando, desde diferentes acciones pastorales, convocar a las personas a que vivan en una sociedad más humana y más fraterna para construir así la ciudad de la misericordia.

Diácono Wilson Rojas y Cristian Camilo Gamboa Quitián

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