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Entrevista del mes — Padre Germán Humberto Barbosa Mora

Saludamos Cordialmente al Padre Germán Humberto Barbosa Mora y agradecemos su tiempo y colaboración para esta entrevista en nuestra nueva sección.

Nivel de Comunicación: Padre German a su regreso ¿Qué cambios ha encontrado en nuestra Diócesis?

Padre Germán: Diría que el principal cambio ha sido el del señor Obispo. Es natural y necesario que cada obispo le imprima su propio sello al modo de dirigir la Diócesis. En este sentido he encontrado bastante movimiento en los nombramientos de los sacerdotes.

A nivel pastoral encuentro que se sigue manteniendo con fuerza la propuesta del plan y que se proponen cosas para hacerlo operativo, pero también me doy cuenta que el plan y sus propuestas no logran calar profundamente en todos los sacerdotes. Quizás por la insistencia en el discurso, quizás por apatía e indiferencia de algunos sacerdotes.

Por último, el regreso de nuestros seminaristas de filosofía y teología al Seminario Mayor de Bogotá es, sin duda, una importante novedad en la Diócesis. Creo, entre otras cosas, que esto contribuye a la unidad de la Iglesia de Bogotá, sin que por ello se pierda la identidad diocesana.

N.C: Usted ha estado en dos oportunidades estudiando en Roma. De su vivencia ¿Qué le gustaría implementar en nuestra Diócesis?

P.G: En realidad creo que, desde nuestra experiencia pastoral, nosotros podemos aportar mucho a experiencias eclesiales como la de Roma. En general, nuestros sacerdotes son sacerdotes que trabajan mucho. Pero es cierto que deberíamos aprender de ellos algunas cosas como, por ejemplo, darle mayor profundidad a los contenidos catequéticos y de fe que les presentamos a nuestros fieles.

N.C: Muchos católicos vemos, escuchamos y leemos al Papa Francisco a la distancia, Usted tuvo la oportunidad de estar frente a él… compártanos esa experiencia.

P.G: Siempre es conmovedor ver al Papa. Tuve la oportunidad de estar cerca del Papa Benedicto XVI y del Papa Francisco. Con este último tuve la ocasión de saludarlo personalmente. Escuchándolo en distintas ocasiones pude ver que es hombre convencido de lo que dice y hace, sabe para dónde va. Me impresiona, por otro lado, las constantes críticas que aún desde Roma se le hacía.

N.C: Nuestro Obispo le ha delegado la misión de ser formador en el Seminario Mayor ¿Cuál será su derrotero a Seguir?

P.G: Creo que llego al seminario y al acompañamiento de los procesos vocacionales en una coyuntura muy importante para la Iglesia, ahora que se ha promulgado la nueva Ratio Fundamentalis. Yo, en realidad, no tengo presente que la reflexión sobre la formación sacerdotal, la inicial y la permanente, ocupara tanto el análisis de los obispos y de los mismos sacerdotes. Sin duda que esto está marcado en buena medida por la situación social del ministerio.

Desde lo personal trato de dar mi propio aporte, convencido que la exigencia debe caracterizar la formación, no sin dejar de tener en cuenta las condiciones de las nuevas generaciones de jóvenes y la sensibilidad de esta época. Por otro lado, ya se empieza a trabajar en el diseño de unos especiales énfasis en los itinerarios formativos. En eso debo decir, que el Seminario Mayor, como también el de San Lorenzo de Cota desde sus comienzos, ha hecho esfuerzos y avances importantes, incluso adelantándose en las propuestas de la Ratio y respecto de otros seminarios.

Por otro lado, junto con el Equipo de Animación Vocacional de la Diócesis, estamos intentando darle fuerza a la dimensión vocacional como eje transversal de la vida de la Diócesis. Queremos generar procesos, como los de los semilleros vocacionales en las parroquias, que nos permitan madurar nuevas vocaciones. Esto requiere paciencia, generosidad y acompañamiento continuo de los párrocos. También se quiere dinamizar la formación permanente de los sacerdotes aprovechando los espacios que tenemos mediante acciones creativas. La idea es favorecer un ambiente vocacional propicio que contribuya a la vivencia del ministerio. Todo esto requiere igualmente paciencia hasta generar de verdad una cultura vocacional. La Iglesia, he ido viendo, entiende la pastoral vocacional como la fuente de las demás pastorales.

N.C: Por último, ¿Qué aconsejaría Usted a un joven que está pensando en ser presbítero?

P.G: Que se ponga en contacto con su párroco y con el Equipo de Animación Vocacional. Y a los párrocos que se animen a hacer de la pastoral vocacional un programa y una opción del ministerio y de las comunidades parroquiales. Creo que es un legado a la Iglesia y a la Diócesis que nos ha acogido y nos ha dado vida en el ministerio, un legado que Dios recompensará.

N.C: Padre Germán, muchas gracias, por su aporte, rogamos a Dios lo siga bendiciendo y asistiendo con su Espíritu en esta misión de acompañar el proceso de formación de los candidatos que dan respuesta a su llamado vocacional. Usted mismo lo define como una coyuntura muy importante para la Iglesia particular de Engativá.

Diácono William Alberto Abril
— Nivel de Comunicaciones —

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