Estás aquí
Inicio > Vicaría de Pastoral > Escuela Diocesana Del Discipulado Samaritano > Entrevista del mes — P. Fernando Mayorga Cruz

Entrevista del mes — P. Fernando Mayorga Cruz

Pbro. Fernando Mayorga Cruz

Padre Fernando Mayorga, Rector Escuela Diocesana Del Discipulado Samaritano.

Nivel de Comunicaciones: Nos reunimos con el Padre Fernando Mayorga Cruz, Rector de la Escuela Diocesana del Discipulado Samaritano (EDDS), institución que dentro del proceso de implementación del Plan Pastoral es muy importante para la formación de agentes líderes. Padre Fernando: ¿Cómo se concibió la idea de una EDDS?

P. Fdo.: Para hacer de la porción de la ciudad de Bogotá que nos ha correspondido pastorear, Engativá como Diócesis y llegar a la gente, el Plan Pastoral tiene como estrategia a las Pequeñas Comunidades Samaritanas y Misioneras (PCSM). Por el camino observamos que, para tener comunidades sólidas, había necesidad de que esas comunidades estuvieran acompañadas por el párroco y por los animadores que en cada sector van caminando de su mano y de las de sus hermanos haciendo ese discipulado. Esa escuela de fe, esperanza y vida.

Pensar en la formación para estos agentes de pastoral suponía una impronta, un sello, una característica, particular propia de la Diócesis de Engativá y lo nuestro es la samaritanidad, el principio Compasión-Misericordia como eje y línea transversal de todo cuanto nos proponemos; a ejemplo del buen samaritano hacer en el quehacer de nuestras parroquias para construir una ciudad misericordiosa.

Si queríamos que estas personas se formaran, había necesidad de darles esa formación, entonces surge la Escuela Diocesana del Discipulado Samaritano justamente como la respuesta a esa necesidad concreta y como la herramienta para formar los agentes de pastoral. El programa piloto de la escuela ha sido justamente ese, la formación, la capacitación de los animadores de pequeñas comunidades que van a ir luego a sus parroquias a acompañar a los párrocos y así, liderar este proceso de transformación mediante la estrategia del Plan Pastoral que son las PCSM.

N.C: En la vida diaria caemos en la zona de confort y solo hacemos o ejecutamos lo que ya se sabe que funciona. ¿Qué le recomendaría a un ministro ordenado, consagrado y/o agente de pastoral que está en esa zona de confort y no se atreve a dar el paso al cambio o a la innovación? ,

P. Fdo.: Yo creo que en la iglesia estamos viviendo este fenómeno hermoso que se llama Francisco, acabamos justamente de darle gracias a Dios por los 4 años desde su elección. El Papa es el gran referente, es el ejemplo de cómo debe ser la iglesia de hoy, una iglesia inmensamente humana, unos catequistas, unos sacerdotes, unos consagrados, unos laicos comprometidos con el anuncio de Jesucristo y un comprometerse con la alegría del Evangelio.

La palabra de Dios siempre es novedad y El Papa no nos está diciendo nada nuevo, está anunciando al mismo Jesucristo de ayer, de hoy y de siempre.

Recuerdo unas palabras de San Juan Pablo II en Santo Domingo con ocasión de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano cuando El Papa anunció este documento para toda la iglesia él hablaba de un nuevo ardor, un nuevo método y una nueva expresión; Francisco se leyó este documento y lo está viviendo y lo está proponiendo realmente a la Iglesia, porque salir de nosotros mismos, ponernos en camino, supone que la novedad que llevamos en el corazón y que anunciamos con nuestra vida… ¡Es Jesucristo!

Parroquia San Jerónimo, Escuela Diocesana Del Discipulado Samaritano.

N.C: Tenemos un plan pastoral que está viviendo procesos. ¿Cuáles son las implicaciones a corto y largo plazo, en lo urgente de esta nueva evangelización?

P. Fdo.: El mundo en los últimos tiempos, ha dado unos pasos tan gigantes, que a veces nosotros mismos, hijos de este tiempo, hijos de esta generación, vemos que si nos quedamos quietos nos lleva la corriente. Pienso que el tema de la educación es fundamental. Nuestro Obispo lo ha señalado justamente como uno de los grandes horizontes del trabajo pastoral; formar a la gente mostrarles la riqueza del evangelio y darles la oportunidad de que se adentren en el misterio de Dios, formar a nuestra gente, a los consagrados, continuar con la formación permanente del Clero. La misión contínua de la educación como una herramienta que nos capacita y nos actualiza, —como hacen los sistemas operativos— con los que nuestros muchachos funcionan. Hay que actualizarse y a los laicos hay que formarlos, hay que facilitarles que esa formación sea cercana, ágil y efectiva por eso la escuela tiene, por ejemplo, una plataforma virtual a fin de que las personas desde la comodidad de su casa, desde sus raticos libres ayudados de sus hijos, de sus nietos, de sus compañeros en el quehacer pastoral, puedan sentirse acompañados y tener acceso cómodo y efectivo a la formación.

N.C: Dentro de la visión, en 5 años contará con una organización capaz de desarrollar propuestas formativas innovadoras que faciliten el desarrollo de una pastoral orgánica, que comunique la experiencia misericordiosa de Dios y transforme la realidad social, haciéndola más humana y más fraterna. ¿Se está aprovechando realmente en las 64 parroquias la EDDS como herramienta de formación?

P. Fdo.: Ciertamente sí. La visión que nos ha dado el Señor Obispo sobre cómo ve la Diócesis de Engativá y cómo la quiere proyectar a futuro, ha dado unos pasos muy grandes. El año pasado, en convenio con la escuela de alta gerencia de la Universidad Sergio Arboleda, los sacerdotes hicimos un diplomado en: “Administración y Gerencia de los Recursos de la Iglesia”. Este programa nos hizo un recorrido por el mundo de los últimos 100 años, para no tener miedo de hablar de la empresa del evangelio y organizar las parroquias, estructurarlas de tal forma que estando en el mundo, seamos capaces de hablar el lenguaje del mundo, que también puedan ayudarle a nuestro señor a llegar con mayor efectividad a la gente.

Este año en convenio con la misma universidad Monseñor Francisco Antonio, ha querido que hagamos un diplomado en: “Comunicación Estratégica Liderazgo y Trabajo en Equipo”, será justamente la oportunidad de que los sacerdotes nos enfrentemos a este reto: trabajar en comunión, ser líderes de la transformación que esperamos se dé en nuestro territorio diocesano desde las parroquias y por supuesto vemos una necesidad vital en fortalecer los vínculos de comunicación entre nosotros. Si los sacerdotes asumimos este reto y lo hacemos realidad, las primeras beneficiadas van a ser todas las comunidades que van a tener la oportunidad de tener en sus pastores, mayores herramientas para comunicar con mayor efectividad esta buena nueva del Evangelio.

Los programas comienzan como programa piloto. Estos diplomados, estos convenios que hacemos con otras instituciones, por bondad de Monseñor Francisco Antonio y los cuales por iniciativa de él, luego se tienen que convertir en programas que se ofrezcan en modo virtual a través la EDDS; persiguen llegar a tantas personas como sea posible.

N.C: ¿Se tiene registro de las parroquias que han iniciado este proceso? ¿Quién vela por este aspecto operativo?

P. Fdo.: Las Pequeñas Comunidades Samaritas y Misioneras dentro de nuestro plan pastoral hacen parte del Campo de Vida en Comunión. Hay un nivel que se llama justamente así “Pequeñas Comunidades”, el cual es liderado por el laico Álvaro Rojas y Graciela su esposa. Ellos están a cargo de este nivel en la Diócesis. Hay una red que los está siempre animando. Una vez que la EDDS los capacita y los envía, los acompañamos desde la escuela. Les ofrecemos formación permanente y unos encuentros trimestrales para que aviven su ser y su quehacer.

La red que desde el nivel de pequeñas comunidades que Álvaro Y Graciela coordinan, está alimentando continuamente ese Espíritu a fin de que en todas las parroquias haya como lazos comunicantes y se mantenga siempre esta cercanía. La red también tiene como finalidad el que se puedan realizar durante el año asambleas de todos los que son animadores. La EDDS ha capacitado a más de 300 laicos que están cerca del 60% de las parroquias. Este año estamos recién comenzando un nuevo programa y a quienes les hemos apuntado de manera especial y con un llamado esperanzador es justamente a las parroquias que todavía no hacen parte o no tienen PCSM. El que estas funcionen en las parroquias depende en gran medida del perfil de esos primeros candidatos que van a ser multiplicadores en el territorio de sus parroquias, de ahí la insistencia a los párrocos de que nos presenten personas que realmente reúnan unas condiciones mínimas, y que además los puedan identificar como potenciales líderes para que puedan ser animadores de sus PCSM.

N.C: En la Diócesis de Engativá asumimos que ya se conoce el plan pastoral. Desde la EDDS. ¿Cuál sería la propuesta para hacer mayor difusión de esta excelente herramienta?

P. Fdo.: Bueno; San Agustín decía bellísimamente “No se llega amar lo que no se conoce”, todos los esfuerzos que se hacen en la Diócesis de Engativá se han de comunicar, se deben interrelacionar, entrelazar, porque todos son esfuerzos para anunciar a Jesucristo en los campos, los niveles. En la EDDS todas son herramientas para ayudarnos a hacer bien nuestra tarea y si nuestra tarea es anunciar a Jesucristo y Vivir a Jesucristo en esta porción de la iglesia de Bogotá que nos ha correspondido, todos los días deben de ser una oportunidad y una novedad. En la medida en que nosotros nos convenzamos de eso, nos enamoraremos de la experiencia y sentiremos que todas estas son: ¡Ayudas!

Me da la impresión de que nos acomodamos porque le tenemos miedo al cambio y que el paradigma nuestro, la manera como concebimos estos procesos, los cuales siempre vemos como algo que nos va “a traer problemas”, nos va a suponer “más trabajo”, nos va a generar “angustias”, y realmente es todo lo contrario. La EDDS y los programas de formación han surgido justamente como una respuesta a una necesidad de ¡formar a nuestra gente y hacer mejor nuestro trabajo; nuestra tarea, hacer más efectiva la misión que se nos ha encomendado!

N.C: Damos gracias a Dios por la vida y la misión del Padre Fernando. Debemos ser conscientes de que tenemos un Plan Pastoral en nuestra Diócesis de Engativá y además el respaldo y acompañamiento de la Escuela Diocesana del Discipulado Samaritano. Sobre todo, contamos con la fuerza dinamizadora que nos da el Espíritu Santo. ¡Agente primero de la evangelización! Hasta una próxima oportunidad.

Artículos similares

Arriba
X